Calle de Preciados peatonal en el centro de Madrid llena de gente
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Calle de Preciados: historia de la vía más comercial de Madrid

La calle de Preciados es hoy una de las arterias comerciales más transitadas de Europa, pero su nombre no viene del comercio: viene de dos hermanos que vigilaban que nadie hiciera trampas con los pesos y las medidas en el Madrid del siglo XV.

En este artículo repasamos su historia completa. Empieza en unos campos de cultivo a las afueras de la Villa y termina en la calle peatonal por la que hoy pasan miles de personas cada hora.

Esta es la cronología resumida de la calle de Preciados:

  • Siglo XV: los hermanos Preciado se instalan en la zona y montan el Peso Real.
  • Siglo XVI: se funda la Casa de Expósitos en la entrada de la calle.
  • Siglo XIX: los derribos y las reformas urbanísticas amplían la vía y la Puerta del Sol.
  • 1943: abre Galerías Preciados, uno de los primeros grandes almacenes de Madrid.
  • 1973: la calle se peatonaliza junto con la calle del Carmen.
  • Hoy: más de 15.000 personas por hora en campaña de Navidad.

Los hermanos que dieron nombre a la calle de Preciados

La calle de Preciados, situada entre la Puerta del Sol y la Plaza de Santo Domingo, debe su nombre a dos hermanos de apellido Preciado que vivían en la zona a finales del siglo XV.

En aquellos tiempos, este sector estaba en las afueras de la Villa de Madrid y formaba parte de los campos de cultivo del monasterio de San Martín. Los hermanos compraron una parcela a los monjes y construyeron allí sus casas.

Además, instalaron el Peso Real, donde se verificaban los pesos y medidas de los productos que se comercializaban. Ejercían como almotacenes, es decir, como tasadores oficiales con rango de funcionario.

De «Preciados» a «apreciados»

La honradez y la eficacia de los hermanos les valió la estima de toda la Villa. Se les conocía por su rigor en la inspección de las medidas de mercados y almacenes, un control que realizaban los lunes y los jueves.

Las crónicas de la época cuentan que revisaban con severidad la fanega, la arroba, el quintal y el celemín. A quienes pillaban con trampas en las pesas les imponían multas de hasta 12 maravedíes. En los casos graves aplicaban incluso castigos físicos. Los vendedores de sal que manipulaban las medidas llegaron a recibir 50 azotes.

Gracias a su labor, las tahonas donde se refinaba la harina funcionaban con una precisión sin precedentes. Por tanto, su apellido acabó asociándose a la idea de lo bien medido y lo justo, y la vía pasó a llamarse «la calle de los Preciados».

En esta misma zona se encontraba también la casa de recreo de los reyes de Castilla, que ocupaba buena parte del terreno que hoy corresponde a la calle.

Expansiones y transformaciones: del siglo XVI al XIX

A medida que Madrid crecía, la calle de Preciados fue ganando importancia.

A finales del siglo XVI se fundó en su entrada la Casa de Expósitos. Era un orfanato donde se cuidaba a los bebés abandonados, habitualmente dejados en las puertas de los templos. Sin embargo, el edificio se derribó a mediados del siglo XIX, durante las reformas que ampliaron también la Puerta del Sol.

Por entonces se expropiaron también parte de las casas y la tapia de la huerta del monasterio de las Descalzas. El objetivo era ensanchar una vía que ya se estaba convirtiendo en un eje urbano de primer orden.

El auge comercial: siglos XIX y XX

El verdadero despegue de la calle se produjo a lo largo del siglo XIX y, sobre todo, durante el XX.

Desde mediados del XIX albergaba el Centro Numismático Matritense, una conocida casa de cambio que se convirtió en punto de referencia para coleccionistas y comerciantes.

A finales de ese mismo siglo abrió el célebre Café Varela. Por sus mesas pasaron Miguel de Unamuno, Emilio Carrere, Pío Baroja, Valle-Inclán o Jacinto Benavente. Fue, en consecuencia, un punto de encuentro clave para intelectuales y artistas.

Galerías Preciados

Pero el establecimiento más famoso llegó en 1943, cuando el empresario Pepín Fernández, pionero del comercio en España, abrió aquí uno de los primeros grandes almacenes madrileños: Galerías Preciados.

El establecimiento tomó su nombre directamente de la calle. Además, se convirtió enseguida en un referente del comercio madrileño e inauguró una nueva forma de comprar en la ciudad.

Pionera en la peatonalización

La calle de Preciados no solo destaca por su relevancia comercial, sino también por haber sido una de las primeras calles peatonales de Madrid.

En 1973, junto con la vecina calle del Carmen, se transformó en vía peatonal. Fue un hito en el urbanismo de la capital. Esta decisión aumentó el tránsito de personas y consolidó a Preciados entre las calles más transitadas de Europa. De hecho, en temporadas de compras como la Navidad la afluencia puede superar las 15.000 personas por hora.

Hoy sigue siendo uno de los ejes comerciales más importantes de la ciudad. La Plaza de Callao la divide en dos mitades muy distintas. La parte cercana a la Gran Vía resulta vibrante y moderna; la que conecta con la Puerta del Sol conserva un aire más tradicional.

Qué ver al recorrer la calle de Preciados

  • Puerta del Sol, en un extremo, con el kilómetro cero y la estatua del Oso y el Madroño.
  • Plaza de Callao, punto medio de la calle y uno de los cruces más fotografiados de Madrid.
  • Monasterio de las Descalzas Reales, a un minuto, con una de las colecciones de arte religioso más valiosas de España.
  • Calle del Carmen, peatonalizada al mismo tiempo y con el mismo ambiente comercial.
  • Gran Vía, en el otro extremo, para continuar el paseo entre teatros y arquitectura monumental.
  • Plaza Mayor, a cinco minutos andando desde Sol.

Preguntas frecuentes sobre la calle de Preciados

La calle de Preciados no es solo un lugar para ir de compras: es un reflejo de la evolución de Madrid a lo largo de los siglos. Y si quieres conocer las historias que se esconden tras sus fachadas, acompáñanos en uno de nuestros recorridos por el casco histórico.

Fuentes

  • Ayuntamiento de Madrid, datos sobre comercio y tránsito peatonal.
  • Archivo de la Villa de Madrid, historia de las calles de Madrid.
  • Biblioteca Nacional de España, fondos sobre Galerías Preciados y la historia del comercio.
  • Instituto de Estudios Madrileños, la calle Preciados y el Centro Numismático Matritense.

Origen e historia de la calle de Preciados

¿Por qué se llama calle de Preciados?

Por dos hermanos de apellido Preciado que vivieron allí a finales del siglo XV. Ejercían como almotacenes, los funcionarios que verificaban pesos y medidas. Su fama de rigurosos y justos hizo que la vía tomara su nombre.

¿Dónde está la calle de Preciados?

En pleno centro de Madrid, entre la Puerta del Sol y la Plaza de Santo Domingo, atravesada por la Plaza de Callao. Las paradas de metro más cercanas son Sol (líneas 1, 2 y 3) y Callao (líneas 3 y 5).

¿Desde cuándo es peatonal?

Desde 1973, cuando se peatonalizó junto con la calle del Carmen. Fue una de las primeras actuaciones de este tipo en Madrid y sirvió de modelo para otras zonas del centro.

Visitar la calle de Preciados hoy

¿Qué fueron las Galerías Preciados?

Unos grandes almacenes fundados en 1943 por Pepín Fernández, que tomaron el nombre de la calle. Fueron pioneros del comercio moderno en España. Durante décadas compitieron con El Corte Inglés, hasta su desaparición en 1995.

¿Cuánta gente pasa por la calle de Preciados?

En campañas como la de Navidad puede superar las 15.000 personas por hora, lo que la sitúa entre las calles comerciales más transitadas de Europa.

¿Cuánto se tarda en recorrerla?

Apenas diez minutos de extremo a extremo, aunque conviene reservar más tiempo si quieres entrar en las tiendas o desviarte al Monasterio de las Descalzas Reales.

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