
Madrid tiene una oferta de ocio, gastronomía y cultura tan inmensa que resulta imposible abarcarla. Si a eso le sumamos la rutina, que nos mantiene siempre en los mismos sitios, descubrir los verdaderos secretos de Madrid se complica todavía más.
Puede que estos ocho lugares no sorprendan a un madrileño de toda la vida. Ahora bien, para quien nos visita son hallazgos que mejoran cualquier estancia en la capital.
Los 8 secretos de Madrid de un vistazo
- Parque El Capricho: jardín histórico del siglo XVIII con búnker de la Guerra Civil.
- Cripta de la Almudena: un bosque de más de 400 columnas bajo la catedral.
- Ojalá, en Malasaña: el sótano con arena de playa en pleno centro.
- Quinta de los Molinos: almendros en flor durante dos semanas al año.
- Jardín Secreto de Montera: una terraza ajardinada escondida sobre una tienda.
- Medias Puri: una mercería que esconde una discoteca.
- Tipos Infames: librería, vinoteca y sala de exposiciones a la vez.
- Mercado de San Fernando: el mercado de Lavapiés que resistió la moda gourmet.
Conviene tener presente que los horarios de los establecimientos privados cambian con frecuencia. Por tanto, confirma siempre antes de desplazarte. Para los espacios municipales puedes consultarlo en la web del Ayuntamiento de Madrid o en el portal de Turismo de Madrid.
Datos prácticos de un vistazo
Estos son los datos que conviene llevar apuntados:
- Entrada libre: El Capricho, Quinta de los Molinos y Mercado de San Fernando.
- Con entrada: la cripta de la Almudena y las salas de ocio nocturno.
- Solo fines de semana: el Parque El Capricho.
- De temporada: los almendros de la Quinta de los Molinos, en febrero y marzo.
- Mejor por la tarde: Tipos Infames, Ojalá y Medias Puri.
*Metro El Capricho (línea 5).*
En primer lugar, este auténtico paraíso natural se creó en 1784 por encargo de la duquesa de Osuna, María Josefa Alonso Pimentel, reconocida protectora de artistas, toreros e intelectuales que la acompañaban en sus paseos. Lo diseñaron los jardineros y escenógrafos de más prestigio de la época.
Hoy el parque conserva una notable riqueza botánica y artística: templetes, ermitas, fuentes, plazoletas y el propio palacio de los duques. Además, esconde un búnker de la Guerra Civil de más de 2.000 metros cuadrados que albergó el Cuartel General del Ejército Republicano del Centro.
Eso sí, solo abre sábados, domingos y festivos, así que hay que planificar la visita.
2. El bosque de 400 columnas de la Almudena
*Metro Ópera (líneas 2 y 5).*
Por su parte, en el cruce de la calle Mayor con Bailén se levanta la Catedral de la Almudena, una de las más jóvenes de España y la que despierta opiniones más dispares.
Sin embargo, pocos imaginan que en sus entrañas se encuentra uno de los espacios más sobrecogedores de la ciudad. La cripta neorrománica alberga un bosque de más de 400 columnas, cada una con un capitel diferente, donde merece la pena perderse y disfrutar del silencio.
Además, el acceso se hace por la Cuesta de la Vega, en una puerta distinta a la de la catedral.
3. La playa de Malasaña
*Metro Noviciado (línea 2).*
Cuando alguien quiere quitarle méritos a la capital, recurre al clásico «aquí no hay playa» de la canción de Los Refrescos. Pues bien, en Malasaña decidieron ponerle solución, o al menos intentarlo.
El restaurante Ojalá esconde en su planta inferior un espacio con suelo de arena, pufs y luz tenue, pensado para tomar algo descalzo en pleno centro. Es uno de los secretos de Madrid peor guardados entre los veinteañeros y uno de los más desconocidos para quien viene de fuera.
4. El bosque de almendros de la Quinta de los Molinos
*Metro Suanzes (línea 5).*
Asimismo, en la calle de Alcalá, una de las más largas y congestionadas de la capital, se encuentra este palacete rodeado de jardines que sorprende por su silencio en medio del caos.
Si además lo visitas a finales de febrero o principios de marzo, te encontrarás con los almendros en flor. Florecen apenas dos semanas al año y crean uno de los paisajes más fotografiados de la ciudad. En consecuencia, esos días concentran muchísima gente: ve a primera hora.
5. El jardín secreto de la calle Montera
*Metro Gran Vía (líneas 1 y 5) o Sol.*
En cambio, este paraíso en las alturas no deja indiferente a nadie. En la terraza de una conocida tienda del centro se esconde un jardín cubierto de vegetación donde comer, tomar algo o simplemente refugiarse del bullicio de la calle.
Es uno de esos sitios que se descubren por casualidad, ya que desde la calle nada hace pensar que exista. Los precios son más razonables de lo que cabría esperar por la ubicación.
6. La mercería que esconde una discoteca
*Metro Tirso de Molina (línea 1).*
Por otra parte, Medias Puri no es lo que parece. Desde fuera tiene el aspecto de una mercería antigua, con su escaparate de medias y su clientela aparentemente de otra época.
Detrás de esa fachada, no obstante, se esconde una de las salas más movidas de Madrid: varias pistas de baile, performances y coctelería. El acceso funciona con contraseña y entrada previa, así que conviene informarse antes de presentarse allí.
7. Libros y vino en Tipos Infames
*Metro Tribunal (líneas 1 y 10).*
¿Buscas un libro distinto, tomarte un café mientras lo eliges y ojearlo después con una copa de vino en la mano? Tipos Infames combina librería, vinoteca y sala de exposiciones en pleno Malasaña.
Concretamente, está especializada en narrativa independiente y, además de los libros, programa catas, presentaciones y encuentros con autores. Es una parada perfecta para una tarde de lluvia.
8. El Mercado de San Fernando, en Lavapiés
*Metro Embajadores (línea 3).*
En un momento en el que muchos mercados tradicionales se han convertido en espacios gourmet con precios prohibitivos, el Mercado de San Fernando demuestra que lo tradicional y lo nuevo pueden convivir.
Así, helados, libros, música, ropa, artesanía, bares y producto fresco a buen precio se mezclan bajo el mismo techo. Es, en definitiva, uno de los mejores retratos del Lavapiés actual.
Cómo organizar tu ruta por los secretos de Madrid
- En un día: agrupa la Almudena, el Jardín Secreto de Montera y Tipos Infames, todos en el centro.
- Fin de semana: reserva la mañana del sábado o del domingo para El Capricho, que solo abre esos días.
- En febrero o marzo: prioriza la Quinta de los Molinos por los almendros en flor.
- Por la noche: Medias Puri y Ojalá funcionan mejor a partir de la tarde.
- Combínalo con nuestro itinerario de Madrid en 3 días o con un paseo por el Barrio de las Letras.
Preguntas frecuentes sobre los secretos de Madrid
Estos son solo ocho de los muchos secretos de Madrid que la ciudad guarda. Y si quieres que te enseñemos los que no salen en ninguna guía, acompáñanos en uno de nuestros recorridos.
Visitar los secretos de Madrid
Sobre todo, destacan la cripta de la Almudena con sus 400 columnas, el Parque El Capricho y su búnker de la Guerra Civil, los almendros de la Quinta de los Molinos y el Mercado de San Fernando de Lavapiés.
Normalmente entre finales de febrero y principios de marzo, con una floración que dura apenas dos semanas. Las fechas exactas varían según el invierno.
Cuándo ir
Sí. Tiene entrada independiente por la Cuesta de la Vega y horario propio, distinto al de la catedral. Conviene consultar los horarios de culto antes de ir.
Solo sábados, domingos y festivos, con horarios diferentes en verano y en invierno. El acceso al búnker requiere visita guiada y reserva previa.
Horarios y ubicación de los secretos de Madrid
No especialmente. El Capricho y la Quinta de los Molinos tienen entrada libre, y el Mercado de San Fernando mantiene precios de mercado de barrio. Los locales de ocio nocturno sí tienen tarifas de sala.
No todos. Ciertamente, la Almudena, el Jardín Secreto, Tipos Infames y Medias Puri sí están en el centro, pero El Capricho y la Quinta de los Molinos quedan a las afueras, aunque bien comunicados por metro.